Aunque muchos no lo han pensado, los seres humanos no somos los únicos que habitamos en nuestro hermoso planeta, tenemos la gran dicha de poderlo compartir con otros seres vivos, desde algunos tan grandes como las ballenas hasta las más pequeñas especies microscópicas imposibles de ver por el ojo humano sino que solo pueden ser vistas a través de lentes especiales diseñados para este propósito. Tomando conciencia de esto, es que nos daremos cuenta de la gran responsabilidad que tenemos de asegurar el bienestar y el trato ético para los otros seres vivos, y no sólo eso, poseemos el compromiso de proteger los diversos ecosistemas que nos rodean para poder seguir compartiendo en armonía con estas diferentes especies que cohabitan la tierra. Es así que como seres humanos pensantes, debemos aunar esfuerzos y controlar nuestro comportamiento hacia los demás seres vivos. Fue en el año 1997 cuando apenas salió a la luz pública la Declaración Universal de los Derechos de los animales y ...